Ahora que los precios de los energéticos se han disparado, bien vale la pena tomar algunas acciones para reducir el impacto en nuestro bolsillo, la mayoría son muy fáciles de implementar, solo es cuestión de cambiar algunos hábitos de uso de energía.

 1. Haz que un experto en electricidad realice una inspección de la energía de tu vivienda cada 3 años, el ahorro será mayor al costo de la inspección.

Es importante utilizar cables del calibre adecuado al consumo de tu vivienda, distribuye en diferentes “pastillas” las tomas de energía del refrigerador y del horno de microondas ya que dejarlos en la misma toma (los 2 están en la cocina) provoca sobrecarga y fugas.

 2. Averigua los reembolsos que ofrece la CFE por instalar equipos que ahorren energía.

3. Disminuye el regulador del calentador, de agua caliente a tibia, significan unos 10 grados. Todavía tendrás el agua caliente que necesites y ahorrarás 25 kilos de gas al año.
Si la familia acostumbra a tomar la ducha en las mañanas, conviene apagar por completo el calentador ó dejar el regulador en agua fría durante el resto del día, el ahorro se elevará a mas de 50 kilos al año.
4. Arregla los grifos que filtren agua, un goteo por segundo equivale a 20 kilovatios al mes.

El costo de esta reparación es muy bajo y dura al menos 3 años sin fugas.

5. Cambia tus focos incandescentes estándares por focos ahorradores.

Usan la energía más eficientemente, duran años en lugar de meses, consumen poca energía y generan poco calor.

Un foco estándar tiene una vida útil de máximo 1,000 horas, los fluorescentes duran más de 20,000.

6. Apaga tu computadora cuando no la estés usando o úsala en el modo de ahorro de energía, si necesitas dejarla encendida pero sin usar, apaga el monitor ya que es el dispositivo que mas energía consume.

7. Sella las fugas de energía.

Revisa detenidamente las tuberías, los cables telefónicos, las rejillas de ventilación de la secadora, los drenajes de los lavaderos y tinas, al igual que la inspección, el ahorro es mayor que el gasto de la revisión.

 8. Desconecta algunos electrodomésticos, TV, video, DVD, horno de microondas y radio, durante las horas pico.

Parece que están apagados, pero realmente están consumiendo energía, casi ni notas la diferencia, excepto en la cuenta.

Además en caso de sobrecarga de energía eléctrica (sucede muy a menudo aunque no lo notemos) proteges tus aparatos.

 

9. Compra los artefactos principales que lleven la etiqueta “Ahorro energía”. La etiqueta significa que cumple con o sobrepasa los estándares de protección ambiental.

 

10. Considera comprar una lavadora con puerta delantera.

Usan 50% menos energía y un tercio menos de agua.

Además, ahorran mucha más agua en el ciclo de enjuague, lo que se traduce en grandes ahorros en cuanto al tiempo que la ropa demora en secar.