Por: Jesús Pérez

Sorpresivamente China “permite” una revaluación de su moneda, el Yuan.

A pesar del que en términos porcentuales el movimiento es menor, la señal que manda al mercado es lo que SI importa.

Para empezar el movimiento se da ANTES de la reunión del G-20.

Ahora EUA deberá empezar a financiar su déficit con su dinero no con el de China, para decir solo lo que es más urgente, pero de ahora en adelante deberán poner en orden todas sus cifras, que en la mayor parte están siendo financiadas por los excedentes de ahorro de China en EUA.

EUA se ha estado endeudando más de lo que acostumbra desde hace dos años, gracias a que China mantiene fuertes posiciones de bonos del tesoro estadounidense, pero eso está cambiando y es una de las claras señales que están mandando los Chinos con este movimiento que seguramente no será el único.

En realidad, todo el mundo deberá hacer ajustes, un yuan menos devaluado provocará inflación tanto en China como en otros países.

Los salarios de los trabajadores Chinos se verá “incrementado” lo que impulsará la demanda interna y empezará a girar la espiral inflacionaria que se irá expandiendo a otras naciones.

El mundo de lo “barato” empezará a desaparecer para dar paso a los incrementos de precios e iniciar la carrera “precios-tasas-salarios-precios”.

Aunque el Yuan tan débil es una de las razones de la situación económica actual, los EUA se han metido en problemas muy aparte del Yuan, los niveles de deuda son más bien un reflejo de una administración irresponsable, y las autoridades “culpan” al Yuan.

Inteligentemente China hizo su jugada para presentarse al G-20 y callar bocas, empezando por la de EUA, que tenía listo su discurso de siempre respecto al Yuan, ahora tendrá que modificar su discurso y voltear hacia adentro de su administración y poner en orden la casa.

No solo EUA, también Japón y Europa tiene que poner sus números en orden ya que tienen deudas gigantescas que ponen en peligro la estabilidad financiera global.

Este paso que está dando China indica confianza en su propia economía y da un espaldarazo temporal al gobierno de Barack Obama al mantener por lo pronto sus posiciones en bonos del tesoro.

La crisis financiera es resultado del exceso de gasto de los estadounidenses, que puede justificarse por la baja tasa de interés que tuvieron desde el año 2000.

Sin embargo, la baja tasa de interés tiene más que ver con que China, para evitar la revaluación de su moneda, utilizaba los grandes volúmenes de dólares resultantes de sus exportaciones para comprar bonos del gobierno estadounidense.

Cabe recordar que hace exactamente 5 años, en junio de 2005, China permitió que su moneda se empezara a ajustar.

Entonces, el tipo de cambio estaba en 8.27 yuanes por dólar, y lo ajustó durante los siguientes 3 años hasta llegar a 6.83 yuanes en junio de 2008.

Ahí, nuevamente, el gobierno chino detuvo el deslizamiento.

Este 21 de junio volvió a soltar su moneda, que se ajustó apenas medio punto porcentual, prácticamente a 6.80 yuanes por dólar.

Hay algo más detrás de este ajuste cambiario, que puede ser mucho más importante.

La cantidad de recursos que China ha invertido en bonos del gobierno estadounidense.

Si efectivamente China ha decidido que la política de subsidiar exportaciones ha llegado a su fin, entonces esto significa que ya no seguirá comprando la misma cantidad de bonos del gobierno de Estados Unidos.

Para Estados Unidos, esto es una muy mala noticia  porque ahora el costo del ajuste fiscal que tienen que hacer pronto les costará por completo a ellos.

Ahora ya no contarán con que China compre parte de los bonos del gobierno, y ante una menor demanda de esa deuda, habrá presiones para que la tasa de interés suba.

Es posible que la Reserva Federal mantenga la tasa en el corto plazo baja, pero en el  largo plazo tendrá que empezar a subirlas.

Entonces hay razones tanto financieras como políticas, ambas muy importantes, detrás de este movimiento en el Yuan y los que vengan.

 

Jesús Pérez

jesper@terra.com.mx