La gente se preocupa cuando hay crisis, pero, se ocupa?

 La crisis es un excelente pretexto para mejorar y ganar, quizás hasta más que en tiempos “normales”.

 Lo primero que hay que hacer es dimensionar los efectos de la crisis y ajustar las expectativas en base a conocer esto, de lo contario no vamos a saber ni por donde empezar.

 Cuanto mejor dimensionemos los efectos, mayor será la distancia que logremos a nuestro favor, de nuestros competidores.

 Con la información correcta podremos tomar decisiones firmes, agresivas pero serguras.

Estas decisiones deben siempre agregar valor, no solo tomar decisiones y acciones solo porque si, este valor se logra optimizando la operación, reduciendo costos, capacitando al personal clave, trabajando en equipo  y ofreciendo mayores beneficios a nuestro mercado.

 Las nuevas ideas encuentran un campo fértil en época de “crisis”, es tiempo de dar vuelo a la creatividad, aceptar sugerencias, atraer clientes nuevos, buscar nuevas formas de satisfacer las nuevas necesidades de los clientes, cambiar la forma de vender, etc.

 Hay que recordar que para la mayoría del personal, sobre todo el personal joven, esta es su primera “crisis”, este es un buen momento para “educarlos” como deben reaccionar ante una situación como esta y no dejar que decaiga el ánimo, todo lo contrario, debemos entrenarlos en aprovechar las oportunidades que tenemos enfrente y que a veces por miedo no vemos.

 Al enseñarles la forma apropiada para reaccionar, estaremos creando personal con mejor vision de la que podrían haber obtenido en la escuela, los líderes utilizan esto como una gran oportunidad para forjar mas líderes que un un futuro colaboren a continuar el éxito de la empresa.

La realidad nos va enseñando que la economía se comporta en forma cíclica y que las crisis van y vienen, hay épocas de bonanza y de escasez y nosotros debemos aprovechar ambas, no solo las de bonanza y que, de hecho, se crean mucho mas oportunidades en épocas de escasez que de bonanza.

Pero para aprovechar estas oportunidades hay que estar preparado y tener siempre una mentalidad abierta a mejorar constantemente y ser flexible ante cualquier situación que nos presente la economía y los mercados.

Cuando tenemos personal preparado y capacitado, la empresa estará siempre en posición de enfrentar alzas y bajas del mercado siempre en favor de la empresa.

Debemos evitar a toda costa que el personal se contagie del pesimismo que mucha gente derrama en épocas de “crisis” y mantener el espíritu del personal en alto para que no se distraigan y dejen pasar oportunidades.

Una vez aprendida esta lección podremos afirmar sin temor a equivocarnos:

 “Bendita Crisis”.

Jesús Pérez      

jesper@terra.com.mx