1. Estira tú presupuesto para ropa, concentrándote en colores básicos, tales como: azul, negro y gris. Estos colores son fácilmente combinables con diferentes blusas para crear diversos conjuntos.

2. Haz que tu guardarropa no sea extremadamente de moda ni con estilos modernos que pueden limitar la cantidad de veces y de maneras que puedes usarlo.

3. No te sobrecargues de accesorios. Es un derroche de dinero tratar de combinar todos los accesorios con los conjuntos de ropa.

 4. La limpieza en seco eleva los gastos muy rápidamente. Así que mejor pon las prendas de seda al fondo del clóset y mueve al frente la ropa que se puede lavar.

5. Cuando tu ropa está arrugada, cuélgala en una vara de la ducha, rocíala con una fina capa de agua caliente y notarás que las arrugas habrán desaparecido la mañana siguiente.

 6. ¿Pusiste una mancha? Sácala tú mismo.

7. Ofrece la ropa que no usas –y que está en buenas condiciones-, en una tienda de consignaciones y podrás obtener algún dinero para tu bolsillo.

8. Dona las prendas de vestir que no usas a instituciones de caridad y disfruta las deducciones de impuestos por hacerlo.

 

Jesús Pérez

jesper@terra.com.mx